José Ramón Rodrigálvarez
Verano de 1986. Gaspar Ambrona, hombre reservado, llega a Arcos de Jalón, el pueblo que lo vio nacer. Lo acompaña su hija, Teresa, quien visitará en una residencia geriátrica a su tía abuela, Adela. A lo largo de la jornada suceden dos muertes violentas y misteriosas, conectadas con los secretos de familia que van emergiendo en la conversación que Adela mantiene con Teresa, dos mujeres fuertes, unidas por algo que va más allá del parentesco. Una historia antigua, con un comienzo anterior incluso a la Guerra Civil, cuando una desafortunada mujer dio a luz en circunstancias trágicas y un niño —Gaspar— nació sin conocer su verdadero origen. Duros relatos, mediante los cuales Teresa comprenderá muchas cosas y su padre sufrirá un vuelco en su vida. A través de más de cincuenta años —1935 a 1986— y el presente que los reúne en la residencia, símbolo del principio y el fin, metáfora de un ciclo, esta novela coral entrelaza las vidas de cuatro generaciones unidas por una herencia negra y devastadora. Los errores y pecados del pasado resurgen, y finalmente parecen redimirse de un modo inesperado, cuando la memoria y la justicia, o tal vez la venganza, se enfrentan en un territorio donde el silencio y la vergüenza han sido ley.