José Calderón
En el presente volumen veremos cómo las ideas ilustradas dieciochescas se van a convertir tras la Revolución francesa en los ideales propios de la burguesía, aunque en España esta toma del poder por la clase burguesa se demore hasta la coronación de Isabel II, que es cuando se implanta un Estado anticlerical y se inician las desamortizaciones de los bienes de la Iglesia, de tan graves consecuencias para nuestro patrimonio histórico y artístico. Con las demoliciones de iglesias y conventos, y sobre todo con la desaparición de la mayor parte de las murallas, Sevilla se abrió a la expansión y reurbanización, quedando su casco histórico desde entonces prácticamente como lo vemos hoy. Con la abolición del mayorazgo el Palacio Mañara dejó de ser el domicilio de una familia aristocrática, comenzando un peligroso periodo para su integridad por sus usos degradantes y por su exposición al libre mercado.