González Arcas, David
Aquel niño que pensaba haber perdido una vez jamás se imaginó hacerlo más veces. Y así es como aprendió a reconstruirse palabra a palabra. Creció. Aprendió a levantarse. Aprendió que escribir era la única forma de no ahogarse. Y cuando pensó que ya había sobrevivido a lo peor… llegó el amor. Este libro es una conversación constante entre quien fui y quien soy. Entre el que observa desde fuera y el que siente desde dentro. A veces hablará de él como si la distancia protegiera. A veces hablaré en primera persona, porque hay heridas que no admiten disfraces. Él creyó que estaba preparado. Yo también. Pero nadie te enseña qué hacer cuando lo que se rompe no es tu infancia, sino tus planes. Cuando no pierdes un final, sino una persona con la que imaginabas tu futuro. Cuando descubres que darlo todo no garantiza que se queden. Si el primer libro fue la historia de un niño que no quería vivir sin su padre, este es la historia de un hombre que tuvo que aprender que dos personas tampoco podían vivir dependiendo de nadie. Él ya sabe cómo termina. Ahora te toca descubrirlo a ti.