Rovira Sánchez, Ángel
Abril y Oliver se enfrentan al mayor reto de sus vidas: la paternidad. Aunque, tras haberse casado, formado una familia y abierto el negocio de sus sueños, Abril sigue sin sentirse plena… Algo la atormenta, y Oliver sufre por ello. Aunque ambos intentan mantener una vida tranquila y sosegada, un viaje repentino y una aparición inesperada serán responsables de que ciertas cicatrices pasadas vuelvan a abrirse, desatando así una vorágine de sentimientos encontrados y heridas sin sanar. Por otra parte, Eneas y Lucas siguen avanzando en sus vidas, sentimental y profesionalmente, por separado, pero un favor muy especial los unirá de nuevo sin imaginar las consecuencias que conllevará ese reencuentro. Ingredientes como la diversidad sexual, el amor, la amistad y la salud mental volverán a estar muy presentes en esta continuación de El reflejo de lo que soy, acompañados de nuevos personajes y tramas que prometen no dejar indiferente. El reflejo de lo que fuimos muestra de una forma cruda y sin tapujos cómo las dudas, las inseguridades y el autoconvencimiento pueden poner en jaque lazos aparentemente inquebrantables. Aunque también es una oda de esperanza a las segundas oportunidades.