Verónica Reyes
Durante mucho tiempo pensé que la oscuridad me tendría atrapada para siempre y que mis fuerzas no serían suficientes para seguir. Fue en ese momento, entre lágrimas y recuerdos, cuando nació este libro como una necesidad de liberar, sanar y dejar ir. Siempre fui de esas personas a las que les gusta dejar huella en cualquier sitio, y esta vez quise hacerlo mediante estas páginas. Aunque mi experiencia nace de una ruptura amorosa, este libro está pensado para toda aquella persona que atraviese un duelo o cualquier situación complicada. Porque el dolor tiene muchas formas, pero también la sanación y la liberación, y todos los caminos comparten algo en común: se puede salir de ellos. El camino fue duro y lleno de tropiezos, pero entendí que la fuerza para volver a levantarse siempre está dentro de uno. Las alas no se despliegan de inmediato, sino que se van armando con cada experiencia, con cada lágrima, con cada decisión. Si tienes este libro en tus manos, no es casualidad. Ojalá mis palabras te abracen justo donde más lo necesitas. Porque, sí, de cada cicatriz puede nacer un brillo. Y porque tú, igual que yo, también puedes volver a volar.