Los Niños del Futuro
En un mundo con una Economía Circular Sostenible, recibimos dinero para la protección de nuestro hermoso planeta Tierra. Una sociedad sostenible se basa en principios económicos, ecológicos y sociales. Los ciudadanos son recompensados por actividades respetuosas con el medio ambiente, como montar en bicicleta y utilizar el transporte público, reciclar y compostar los residuos orgánicos, comprar productos locales de calidad y utilizar energías renovables en sus hogares. Son más felices porque tienen más tiempo y dinero, respiran un aire más limpio y comen sano. Las ciudades que adoptan prácticas sostenibles y minimizan su huella de carbono reciben generosas ayudas económicas para proyectos respetuosos con el medio ambiente. El nivel de vida es muy alto y la tasa de delincuencia baja porque en ellas viven ciudadanos felices. Las empresas que utilizan métodos de producción sostenibles fabrican productos respetuosos con el medio ambiente o desarrollan tecnologías ecológicas se ven recompensadas económicamente y pagan menos impuestos. «Imagina por un momento que vives allí».