Juan de Molina
A veces basta con encender una luz —o escribir una historia— para que arda una casa entera. Esta antología no viene a entretenerte, sino a removerte, a mostrarte lo que ocurre detrás de las cortinas corridas, cuando se apagan las voces y empiezan los silencios que de verdad hacen daño. El hombre que mató a Miguel de Cervantes reúne relatos donde el dolor no es un golpe: es una grieta. Crece despacio, se disfraza de rutina, de deber cumplido, de familia en pie. Hasta que ya no. Aquí, un hijo lee a escondidas como si fuera un delito. Un padre recuerda el día en que su matrimonio se partió por un azulejo. Una mujer observa cómo el amor se le escapa con cada cucharada de caldo. Y, en medio, la literatura: no como consuelo, sino como detonante. Una colección de historias crudas, hermosas y peligrosamente cercanas. Porque todos venimos de alguna casa en llamas. Y, a veces, lo que arde... también alumbra.